Embarazo de alto riesgo: 10 mitos

Para empezar la definición de riesgo es muy subjetiva. Muchas de las situaciones o condiciones condideradas de riesgosas en el embarazo o el parto en realidad están catalogadas como tal en base a consenso y no a evidencia científica de calidad.

Dentro de la misma palabra riesgo pueden entrar cientos de condiciones, algunas mucho más complejas que otras.
A veces la palabra riesgo es simplemente adjudicada por haber salido de lo que se considera “normal”.

Hablemos de algunos de los mitos que rodean el embarazo de riesgo:

  1. No decides tu, lo harán los profesionales por ti. Una mujer con plena conciencia jamás pierde su derecho más básico de autonomía. Aunque el embarazo sea de riesgo, tú sigues siendo la protagonista y quien debe tomar las decisiones.
  2. Ya no puedes hacer el seguimiento con una matrona. Una matrona puede acompañar a una mujer de alto o bajo riesgo. Si es de alto riesgo, el seguimiento no lo hará sola sino que será multidisciplinar.
  3. Necesitas más ecografías obstétricas. Depende de porque se considera de riesgo tu embarazo. Por norma general el número de ecografias que recibas será el normal.
  4. Mejor no hagas un plan de parto. Todas las mujeres, independientemente de si su embarazo es de alto o bajo riesgo deben hacer un plan de parto. Dejar por escrito como nos gustaría ser tratadas o atendidas es importante. El plan de parto es un documento de voluntades anticipadas legal.
  5. Se recomiendan “correas” antes de las 40 semanas de gestación. La monitorización continua electrónica fetal no se recomienda de forma sistemática durante el embarazo. Esta intervención se asocia a mayor riesgo de cesárea sin ofrecer beneficios para madre o bebé.
  6. Debes dar a luz en un hospital. En embarazos de alto riesgo se recomienda el parto hospitalario. El parto en casa o casas de parto ha mostrado ser igual o más seguro cuándo el embarazo es de bajo riesgo. En embarazos de riesgo, para la madre parece ser igual de seguro dar a luz en el domicilio particular, pero por contra, dar a luz en casa aumenta el riesgo de efectos adversos para el bebé. Estas son las recomendaciones oficiales basadas en evidencia, pero a partir de aquí cada mujer puede dar a luz dónde ella se sienta más segura, independientemente de sus circunstancias personales o de salud. Si sus decisiones han sido plenamente informadas, éstas deben ser respetadas y apoyadas.
  7. No puedes tener un parto natural. Que tengas un embarazo de riesgo no significa que no puedas tener un parto completamente natural. Una cosa no excluye a la otra.
  8. Olvidate del parto o la dilatación en el agua. Quizás existe alguna condición que podria imposibilitar la utilización de agua durante el parto, pero la mayoría de condiciones consideradas de riesgo no excluyen la posibilidad de disfrutar de los beneficios que aporta el agua para el manejo de dolor en el parto. A veces la excusa recae sobre la imposibilidad de monitorización fetal continua electrónica cuándo la mujer está sumergida en agua, pero existen monitores inhalanbricos que pueden solucionar y hacer posible el agua en partos que requieren una monitorización mas exhaustiva.
  9. Tienes que dar a luz tumbada. Da igual si tu embarazo es de bajo o alto riesgo, puedes dar a luz en la postura que más cómoda te sientas. Dar a luz tumbada aumenta el riesgo de parto instrumentado, episiotomia o cesárea además de ser más doloroso.
  10. El inicio de la lactància será más difícil. No tiene nada que ver que tu embarazo sea de riesgo con tener dificultades con la lactancia. El piel con piel, evitar separación madre-bebé y una buena asesoría de lactancia serán piezas clave para el éxito.
Forever Young Photography by Kylie

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