El sistema que falla a las mujeres

Vivimos en un sistema que continuamente nos está fallando.

Un sistema perverso que se encarga de recordarnos desde el primer minuto de embarazo que nuestros cuerpos no son capaces.

Un sistema que convierte en patológico un proceso natural y fisiológico cómo es la gestación, el parto o la crianza.

No te olvides de las vitaminas que sin ellas no podrás suplir las cantidades nutricionales recomendadas, pues asume que tu no eres lo suficientemente responsable para alimentarte de forma adecuada y equilibrada.

Un sistema que desconfia de entrada de la salud de todas las mujeres embarazadas. Cribados universales de diabetes gestacional, porque aunque seas una mujer sana sin antecedentes y te alimentes de forma óptima, necesita comprobar y descartar que no tienes esta condición. Y aunque existan otros enfoques menos invasivos y que funcionan bien como el cribado por factores de riesgo, no le da la gana de cambiar. Porque prefiere no confiar.

Un sistema que te hace creer que más ecografias es mejor, porque así veras a tu bebé y controlarán más de cerca el embarazo. Que te vende ecografias lúdicas 3D, 4D o incluso 5D con el eslogan de ecografia emocional. Sin informar de que su uso está completamente desaconsejado por todas las sociedades científicas por no ser inocuas. Sin informar a las mujeres de que solamente se recomiendan 2 ecografias durante una gestación normal, y que su uso indiscriminado no está justificado y puede causar daños.

Un sistema que el dia que cumples 40 semanas enciende la alarma de peligro. Empiezan las pruebas de bienestar fetal porque considera que tu cuerpo y el de tu bebé están en peligro aunque no hay evidencia de que dichas pruebas mejoren los resultados maternos o fetales, sino al contrario, que están asociadas a mayor riesgo de complicaciones.

Un sistema que te dice que necesitas un médico a tu lado durante la gestación y el parto, aunque tu embarazo y parto sean normales y ellos sean especialistas en patología obstétrica. Un sistema al que no le interesan las matronas aunque los resultados que ofrecen son los más seguros y satisfactorios según evidencia científica contundente. Un sistema que no le interesa que las matronas recuperen su rol autónomo, porque a más autonomía profesional de las matronas, más autonomía tienen las mujeres y más libres son en sus embarazos y partos.

Un sistema y unos profesionales que no confían en tu capacidad de parir, y de entrada piensan que un parto va bien hasta que se complica, siempre con la idea de peligro y desconfianza grabada en la frente. Un sistema que no da oportunidad a nuestros cuerpos, que pone tiempos estipulados a todo, que silencia nuestra voz y nuestro poder.

El sistema falla a las mujeres, los números y los porcentajes que tenemos lo demuestran. No puede ser normal y no lo es que el número de cesáreas, inducciones o episiotomias sobrepasen con creces las recomendaciones de la OMS.

El sistema nos roba la oportunidad de parir y nos recuerda que tendremos problemas para alimentar a nuestras crías continuamente vendiendo por la televisión, las revistas o las farmacias las bondades de la leche artificial o los chupetes, las pezoneras o los biberones. Cualquier cosa para que seas víctima del consumismo más desmadrizador y colabores con en esta sociedad capitalista. Si tu cuerpo ha fallado para parir también lo hará para lactar. Aunque el fallo no haya sido tuyo, sino del sistema, pero la culpa caerá sobre ti.

Mujeres, el sistema nos está fallando porque la maternidad es demasiado poderosa, y si nos acompañara, saldríamos de nuestros partos y nuestras crianzas tan empoderadas que podríamos cambiar y transformar el mundo. Porque los cuidados amorosos son la base del cambio y la revolución.  Pero esto no interesa al sistema, porque el sistema nos prefiere sumisas y calladas.

Pero te voy a contar un secreto, quizás el sistema no nos lo quiera permitir, pero la voz la tenemos nosotras. No busques el poder y las respuestas fuera porque estan en ti. Si empezamos a explicar nuestras experiencias positivas y poderosas de embarazo, parto y crianza, la voz correrá. Y quizás no cambie rápido, pero la voz se extenderá. Y el cambio no será inmediato, pero ya no habrá vuelta atrás. Porque la revolución esta en nuestras manos y no dejaremos que el sistema nos oprima más. El sistema es cambiante, solo falta que alguien lo desee.

Preciosas hermanas Sam y Noelia

2 opiniones en “El sistema que falla a las mujeres”

  1. Cuánta verdad, cuánta consciencia, cuánta empatía en este artículo! Gracias Laia por ser parte de esta revolución.
    Comparto en redes este mensaje, que puede ser muy revelador para muchas mujeres.
    Mi primer hijo nació en el hospital… y me dije… “nunca más!” Mi segunda hija nació en casa, con Nèixer a Casa, y fue una experiencia empoderante, que ayudó muchísimo en la crianza y en el vínculo con mi hija.
    Recomiendo a todas las mujeres embarazadas que, almenos, tengan en cuenta un parto en casa, o sino, que revisen bien el hospital al que quieren ir y se aseguren que va a respetarlas ante todo.
    Un abrazo.

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