¿Estamos abusando de las inducciones médicas del parto?

Actualmente en Cataluña un 23% de las gestaciones acaban con una inducción médica del parto mientras que las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomiendan sobrepasar el 10%.

¿Entonces que está pasando? ¿Porqué un embarazo de cada 4 necesita finalizar con una inducción? ¿Realmente un bebé de cada 4 necesita ser provocado para salir por qué su vida está en riesgo si sigue en el útero materno?

Y es que éste es el punto clave de la reflexión. Cuando una mujer acepta ser inducida, está aceptando que su bebé está en riesgo si permanece en su útero.

Cualquier intervención en el embarazo o parto debe estar justificada médicamente, y si, una inducción médica está indicada para finalizar con la gestación cuando se considera que el bebé estará más seguro fuera que dentro del útero materno.

Una vez más, el ser humano ha llegado a la conclusión de que sabe más y mejor que la propia naturaleza. Porqué básicamente está claro que algunas inducciones si son necesarias y salvaran bebés, pero cuando vemos los números y las tasas actuales de nuestro país no es difícil darse cuenta de que alguna cosa estamos haciendo muy mal.

Porqué no es normal ni justificable que dupliquemos la tasa de inducciones recomendada por la OMS o el Ministerio de Sanidad.

Es hora de ser críticos y reflexionar sobre el abuso de inducciones, cuyas indicaciones carecen muchas veces de evidencia científica.

Las inducciones tienen riesgos demostrados para la madre que incluyen:

  • Mayor necesidad de analgesia
  • Mayor riesgo de hiperestimulación uterina
  • Mayor riesgo de rotura uterina
  • Mayor probabilidad de parto instrumentado
  • Mayor riesgo de cesárea
  • Mayor probabilidad de hemorragia postparto
  • Mayor riesgo de ansiedad y depresión postparto
  • Menor satisfacción materna con la experiencia del parto

Para el bebé los riesgos incluyen:

  • Mayor riesgo de sufrimiento fetal
  • Mayor riesgo de hipoxia fetal
  • Mayor probabilidad de ictericia neonatal
  • Mayor riesgo de autismo según algunas investigaciones
  • Mayor riesgo de dificultades con la lactancia

Las inducciones suponen una gran intervención. Intentar comenzar el proceso de parto cuando aún no está previsto para el cuerpo materno o el fetal tiene repercusiones importantes a muchos niveles.

Especialmente la fisiología hormonal que tiene un rol clave en el desarrollo del parto y nacimiento y el vinculo materno filial quedaran perturbados de forma irreversible.

Cualquier intervención debe ser medida cuidadosamente y de forma individualizada sospesando los riesgos beneficios para madre y bebé según sus circunstancias personales.

La evidencia es escasa y de baja calidad, por esto no existen opciones correctas o incorrectas. Todas las decisiones serán buenas si son tomadas des de la información veraz y la consciencia absoluta o serán malas cuando han sido decisiones forzadas o tomadas des de el miedo o la coacción.

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