Las matronas siempre hemos dado miedo, a lo largo de toda la historia.

Somos profesionales independientes, especialistas en la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Somos una profesión históricamente femenina y que velamos por los derechos de las mujeres. Y ésto siempre ha dado miedo a la sociedad patriarcal.

No somos el ejemplo de mujer sumisa, somos ejemplo de libertad y autonomía.

Asustamos por el poder que tenemos en nuestras manos. La vida y la muerte.

Asustamos porque nuestra misión es que las mujeres se sientan libres y poderosas en sus maternidades.

Asustamos porque damos herramientas de control de natalidad, porque informamos y educamos.

Asustamos porque creemos en las mujeres y en sus cuerpos.

A lo largo de la historia hemos sido etiquetadas de brujas y de desobediencia. Peor aún cuando quisieron borrar y anular nuestra profesión, convirtiéndonos en ayudantes ATS y cerrando nuestros colegios profesionales.

Cuando nos apartaron de los partos y los trasladaron todos de los hogares a las grandes maternidades.

Cuando convirtieron el parto en un proceso quirúrgico y médico y de los médicos, no de las mujeres.

Nos han quemado en la hoguera, nos han ninguneado y empequeñecido.

Poco a poco vamos recuperando nuestro lugar y nuestras competencias. Pero matronas, no os confiéis. No os conforméis, queda mucho por hacer.

Aún no tenemos colegio profesional, carrera independiente, ratios adecuados, matronas en plantas, unidades de parto dirigidas por matronas en todos los hospitales, casas de parto independientes, parto en casa público y un gran etcétera.

Nuestra lucha no ha acabado. No olvidemos lo que nos robaron, lo que robaron a las mujeres. No olvidemos porque aún queda camino por recorrer.

Por nuestra libertad y autonomía, por la libertad y autonomía de las mujeres.

Categorías: Las matronas

2 commentarios

Viviana Corfield · agosto 30, 2019 a las 8:42 pm

Gran verdad…tevpido permiso para compartir este escrito qur al parecer…compartimos en mucho lugares del mundo!!!…excelente!!

    Laia Casadevall · agosto 31, 2019 a las 11:03 am

    Claro que puedes compartir mencionado la fuente y autoría. Un abrazo

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