El parto es cómo adentrarse en un océano.

Las olas que comienzan siendo suaves y que poco a poco te arrastran hacia un lugar desconocido.

Olas cada vez más fuertes, más intensas. Llega un momento en que el miedo se apodera de tí.

Miedo a lo desconocido, a si podrás seguir adelante.

Estas cansada, agotada. Pero persistes, no sabes de dónde pero de dentro de tí emerge una fuerza sobrenatural que te mantiene a flote, viva.

Dejas que el mar te arrastre, no tienes el control, simplemente te abandonas.

Hay un punto en el que crees que morirás, que ya no puedes seguir.

Necesitas que alguien te salve, pero sabes que nadie puede hacerlo. Que es tu camino, tu destino, tu proceso.

Cada ola te acerca más a tu destino. Y no sabes cómo, pero cuando ya creías que todo estaba perdido, cuando querías tirar la toalla, cuando notabas que ibas a naufragar, tocas suelo firme.

Llegas a un lugar dónde estás a salvo. Es un lugar desconocido y nuevo. Has renacido como persona, eres madre. El océano de tu parto te llevó hacía tu hijo.

J&B Photography LLC

Categorías: El parto

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