Se considera embarazo a término cualquier gestación que termine entre las 37 y 42 semanas. Durante todo este periodo se considera embarazo normal, a pesar de los esfuerzos de ciertos colectivos profesionales en patologizar un proceso fisiológico, como es el embarazo y el parto.

Un embarazo normal de una mujer sana no caduca a las 40 semanas. La fecha probable de parto es una medida estadística que se instauró en 1820 aproximadamente por el doctor Naegele dando por sentado que todas las mujeres teníamos ciclos iguales de 28 días con ovulación estándar en el día 14.

Este obsoleto calculo que consiste en añadir 1 año y 7 días a la última fecha de la regla, restando después 3 meses, aun se utiliza a día de hoy, a pesar de saber que la mayoría de mujeres sanas no habrán dado a luz a las 40 semanas de gestación, pues la evidencia disponible actual nos dice que una mujer que espera su primer bebé suele dar a luz entre las 40+5 y las 41+2, mientras que las mujeres que ya han dado a luz previamente lo harán en su gran mayoría entre las 40+3 y las 41 semanas.

De manera que nos encontramos ante una situación que precisa actualización urgente. No podemos seguir dando una supuesta fecha probable de parto basada en un cálculo obsoleto y antiguo porque cuando las mujeres llegan a la semana 40 se encuentran ante una fuerte presión social, sanitaria y cultural que genera gran cantidad de angustia durante los últimos días de embarazo, que deberían ser vividos desde la ilusión y la confianza.

Quizás sería hora de hablar de mes probable de parto. Con esta terminología permitiríamos normalizar cualquier día que decida nacer un bebé a término, ya sea a las 37 como a las 42 semanas. Así pues, una inducción del parto, proceso médico que se utiliza para finalizar médicamente una gestación que se considera en riesgo, no debería ofrecerse en ningún caso antes de las 42 semanas en mujeres sanas con embarazos de bajo riesgo.

Nada más lejos de nuestra realidad, en la actualidad, España sobrepasa las tasas de inducciones muy por encima de las recomendaciones de la OMS. En Cataluña, una de cada 4 mujeres fue inducida el año pasado. La inducciones tienen riesgos que incluyen mayor riesgo de híper estimulación uterina, rotura uterina, mayor probabilidad de parto instrumentado, cesárea, hemorragia postparto y ansiedad y depresión posparto para la madre. Para el bebé existe mayor riesgo de hipoxia fetal durante el parto, ictericia neonatal, mayor probabilidad de ingreso neonatal en UCIN y dificultades con la lactancia materna. Al ser un proceso médico que tiene importantes riesgos, debería estar siempre muy bien justificado.

Mi sorpresa viene, cuando nos encontramos que recientemente la Sociedad de Obstetricia y Ginecología Española (SEGO) está planteando a sus asociados recomendar la inducción médica del parto a toda mujer gestante a partir de las 39 semanas de gestación, basándose en un único estudio realizado en estados unidos, país desarrollado del mundo con las peores tasas de mortalidad materna y neonatal, con mayores tasas de intervención médica en el parto y con menor número de matronas atendiendo partos. Un pésimo referente en cuanto a obstetricia se refiere.

Estamos hablando de que en vez de actualizar protocolos según evidencia científica y recomendaciones actuales, que animan normalizar cada vez más los procesos reproductivos de las mujeres, la SEGO quiere patologizar todos los embarazos normales, lo que supondría la extinción del parto normal. Y así se debatirá en su próximo congreso patrocinado por uno de los laboratorios que vende uno de los fármacos más utilizados para el procedimiento de las inducciones.

Y es que resulta que el parto normal no es un capricho. Los partos fisiológicos contribuyen a mejorar la salud pública. El parto normal facilita las funciones fisiológicas y adaptativas de los recién nacidos (sistema endocrino, inmunitario, neuronal, función tiroidea y regulación de la temperatura), facilita el vínculo y mejora las tasas de lactancia materna debido a las hormonas implicadas. Además, para las mujeres, el parto normal y fisiológico se traduce en mayor satisfacción materna y menores tasas de depresión y ansiedad posparto.

Todos estos beneficios físicos, emocionales, psicológicos e inmunológicos no se experimentan por igual cuando interferimos con la fisiología del parto. Sabemos que los partos inducidos tienen importantes riesgos ya no a corto sino a largo plazo para el niño. Estamos hablando de que si realmente se decidiera proponer inducciones sistemáticas a las 39 semanas de embarazo, podríamos poner en juego nuestra salud presente y futura y crearíamos un importante problema de salud pública en nuestro país.

Mientras otros países se esfuerzan por desmedicalizar los embarazos y los partos basando sus prácticas en evidencia científica de calidad, en España retrocedemos y en un intento más de mantener el control sobre los cuerpos de las mujeres, nos empeñamos en practicar una medicina defensiva y dañina con los procesos fisiológicos de las mujeres y jugar con algo tan vulnerable y sensible como es el nacimiento de nuestros hijos.

Basta de ningunear nuestros cuerpos, parir es un acto que nos pertenece a las mujeres y no permitiremos que abuséis mas de nosotras. La inducción sistemática en mujeres de bajo riesgo a las 39 semanas de gestación es abuso y un negocio muy poco ético que no tiene ninguna base científica de peso.

Nicole Morehead Photography
Categorías: El parto

25 commentarios

Judith · febrero 16, 2020 a las 9:14 pm

Si lo que comentas en tu post se lleva a término , y realmente la SEGO aprueba este tipo de medida a nivel nacional, habrá que poner en marcha mecanismos de recogida de firmas y de protestas inmediatas para obstaculizar que semejante aberración pueda ser aplicada y normalizada en las prácticas rutinarias de atención al parto. Lamentablemente aún hay mucha desinformación entre las mujeres y lo que recomienda el médico en nombre de la seguridad del bebé y de la madre parece incuestionable para la mayoría. Creo que blogs como el tuyo hacen mucha falta.

    Laia Casadevall · febrero 16, 2020 a las 9:58 pm

    Gracias ❤️

    Laia · mayo 5, 2020 a las 6:28 am

    Tot i que no tinc cap problema amb l’embaràs ja m’han dit que no puc anar més enllà de la setmana 40 i que hauran d’induir el part. Tan ginecòleg privat com Sant Pau. No sé el motiu. Encara estic de 24 setmanes i ja m’ho van dir a la primera visita. Potser perquè peso poc? Pq tinc 43 anys? És normal?

      Laia Casadevall · junio 25, 2020 a las 9:09 pm

      Probablement es per l’edat. Però ningú pot decidir per tu. Els protocols i els professionals poden fer recomanacions, però per llei, només tu decideixes. Demana tota la informació, els riscos, beneficis, alternatives etc i decideix segons les teves circumstàncies personals i preferències. Una abraçada

Aixa · febrero 17, 2020 a las 12:48 pm

Muchas gracias por este artículo tan valioso Laila. Me parece inconcebible esta estrategia de la SEGO. Va en contra de la moral, de la evidencia científica y de la ley. Espero no ocurra y si ocurre, no lo permitiremos.

    Laia Casadevall · febrero 17, 2020 a las 3:09 pm

    Así es, gracias ❤️

    Marina · febrero 17, 2020 a las 7:43 pm

    Laia, siempre un lujo recibir información de ti. Gracias!
    Que opinas del tto con aspirina todas las embarazadas? Porque esa fue la respuesta de mi ginecóloga cuando me quedé en shock al recibir la etiqueta: riesgo alto de pre-eclampsia, teniendo analítica normal, TA normal, TA uterina normal…
    Me dice: tranquila, en unos años todas las embarazadas tendrán que hacer el mismo tratamiento con aspirina…
    Por supuesto, miedo en el cuerpo y aquí estoy yo tomando cada día medicación, con gastritis asociada al tto.
    Crees que será así?
    Un saludo! Besote

Aurora · febrero 17, 2020 a las 2:16 pm

¿En base a qué argumentan o proponen la inducción médica del parto a toda mujer gestante a partir de las 39 semanas de gestación?
¿Qué beneficio «ofrecen»/pretenden vender?

    Laia Casadevall · febrero 17, 2020 a las 3:09 pm

    Pues en base a un estudio americano muy sesgado y a intereses. Una pena que no confíen en nuestros cuerpos los profesionales que se supone deberían hacerlo… Un saludo

      Aurora · febrero 17, 2020 a las 10:12 pm

      Gracias!

Gema · febrero 17, 2020 a las 3:47 pm

Me he sentido muy identificada. Hoy cumplo 40 semanas de embarazo, y la presión de la familia y social empieza a pesarme….en concreto mi madre lleva diciendo que se iba a adelantar desde hace meses, y parece que cada día que pasa tengo que disculparme por seguir embarazada, porque hasta mi hija de 2 años y medio me mira la barriga con rechazo y coge rabietas cada tarde. Por protocolo médico, si no nace está semana, me inducirian el parto en la siguiente semana. Mi primer parto fue un inducción en la semana 38 por rotura de bolsa, y tuve muchos problemas con la epidural. Mi idea es no ponerla esta vez, pero solo recordar el terrible dolor que me provocó la oxitocina en vena, me hace dudar de ser capaz. Parece que en esta era de las prisas para todo, las mujeres y los bebés debemos adaptarnos a las prioridades y exigencias de la locura de esta sociedad. Cuanto antes paramos, antes volveremos al trabajo, más gasto en medicamentos para la inducción, menos tiempo de seguimiento médicovdel feto y la madre…como si dar a luz fuera un proceso industrial más.

    Laia Casadevall · febrero 17, 2020 a las 6:04 pm

    Así es❤️ Un abrazo!

Ángeles Hinojosa · febrero 17, 2020 a las 4:27 pm

Gracias Laia. Un buenísimo análisis de la absurda situación, que están creando estos profesionales ignorantes que dirigiendo y trabajando en departamentos de obstetricia en lugar de dedicarse a algo que sepan hacer.
Posiblemente (como dice Judit, ha llegado la hora de posicionarnos social y jurídicamente contra tanta aberración y no dejar que continúen ninguneándonos.
Gracias por el artículo que procuraremos difundir para informar mejor

    Laia Casadevall · febrero 17, 2020 a las 6:03 pm

    Gracias❤️

Marina · febrero 17, 2020 a las 7:44 pm

Laia, siempre un lujo recibir información de ti. Gracias!
Que opinas del tto con aspirina todas las embarazadas? Porque esa fue la respuesta de mi ginecóloga cuando me quedé en shock al recibir la etiqueta: riesgo alto de pre-eclampsia, teniendo analítica normal, TA normal, TA uterina normal…
Me dice: tranquila, en unos años todas las embarazadas tendrán que hacer el mismo tratamiento con aspirina…
Por supuesto, miedo en el cuerpo y aquí estoy yo tomando cada día medicación, con gastritis asociada al tto.
Crees que será así?
Un saludo! Besote

    Laia Casadevall · febrero 17, 2020 a las 9:08 pm

    Pues que el cribado de la pre eclampsia necesita mucha más evidencia para ponerlo en práctica y más si se trata de medicalizar embarazos normales. Un saludo!

Jose · febrero 18, 2020 a las 11:10 am

Mientras otros países se esfuerzan por desmedicalizar los embarazos y los partos basando sus prácticas en evidencia científica de calidad, en España retrocedemos y en un intento más de mantener el control sobre los cuerpos de las mujeres. [me parece una locura pensar que hay alguien intentando controlar el cuerpo de las mujeres, la verdad esque la medicina a avanzado mucho y gracias a ella hay mujeres q no se mueren en el parto, o los hijos, yo creo q tienes una obsesión por aver pasado una mala experiencia, o eres una defensora d lo natural, pero no confundas a las mujeres q leen tu block, porq algún día, alguien necesitará atención médica deste tipo, y por tu culpa esa persona lo puede pasar muy mal, puedes dar tu opinión, pero no acuses, porq la medicina está para ayudar, no para hacer daño, así q no están jugando con nuestros hijos, se preocupan por ellos. ]

Basta de ningunear nuestros cuerpos, parir es un acto que nos pertenece a las mujeres y no permitiremos que abuséis mas de nosotras. La inducción sistemática en mujeres de bajo riesgo a las 39 semanas de gestación es abuso y un negocio muy poco ético que no tiene ninguna base científica de peso.[ que digas q no hay bases científicas d peso, yo sí quieres te digo una de peso, si un mujer está cn un embarazo de riesgo, q le provoquen el parto es bueno, porq se puede morir el bebé, nuestros hijos como tu dices, así q deja de creer q tienes razón en algo de por lógica no la tienes, aunq si tu prefieres q se mueran tus hijos si tienes un embarazo de riesgo, allá tu.]

Psdata: nuestros hijos son los más importante, no dejéis q la opinión d una mujer que contrasta datos científicos con su opinión personal os nuble el juicio, la medicina lleva evolucionando más de mil años, y desde entonces, cada vez hay menos muertes d recién nacidos, bebés q mueren en el vientre, etc.. La medicina tiene más de mil años, tu que tienes, 40 como mucho?

    Laia Casadevall · febrero 18, 2020 a las 2:46 pm

    Tengo 33 años. No sé qué edad tienes, ni me interesa, pero está claro que tu nivel de comprensión lectora no es muy alto. Estamos hablando de inducir a mujeres de BAJO riesgo sistemáticamente a las 39 semanas!!!Nadie habla aquí de embarazos de riesgo ni de negarse a atención médica ni a intervenciones justificadas según evidencia científica de peso. Saludos

      Sara · febrero 18, 2020 a las 5:00 pm

      No estoy de acuerdo. De hecho se intenta prolongar el embarazo «hasta que te pongas tú sola de parto», frase literal que me dijeron llevando el embarazo tanto por lo público como por lo privado. Por lo menos en España. Lo hacen porque la OMS quiere evitar cesáreas (irónico, teniendo en cuenta que su sede está en Suiza, el país con más cesáreas en Europa tras Turquía) y ahorrarse el coste extra por instrumental quirúrgico y estancia. Un bebé de 39 semanas está formado perfectamente y prolongar su crecimiento hasta las 41 o 42 es un riesgo innecesario. Sé de dos casos familiares que por hacer esto fallecieron ambos bebés (la tasa leí que era de 1 muerte natural por cada 9 bebés nacidos, demasiado alta). La mía por fortuna nació a las 39 semanas (fue parto inducido en una clínica privada debido a que ya pesaba 4,2 kilos) y nació perfecta por parto vaginal. En la seguridad social no me la querían sacar aún… A saber qué habría pasado si la hubiera dejado hasta las 41 semanas con ellos (¿cesárea en el mejor de los casos? ¿Justo lo que quieren evitar? ¿O muerte fetal en el peor de los casos?) Id con cuidado si estáis embarazadas. El embarazo y parto es algo natural, pero cada día fallecen muchas mujeres y bebés en la naturaleza por ello.

        Laia Casadevall · febrero 18, 2020 a las 5:21 pm

        Tu comentario carece totalmente de objetividad y evidencia científica. Hacer que todos los bebés nazcan a las 39 semanas sin estar preparados tiene riesgos a corto y largo plazo (especialmente neurológicos). Los porcentajes que mencionas distan mucho de la realidad. Para salvar a un bebé a las 42 semanas hace falta inducir a casi 500 mujeres (revisión Cochrane). Saludos

Julia · febrero 18, 2020 a las 10:33 pm

Enhorabuena Laia. Veo una aberración terminar así con un embarazo normal. No creo que ninguna mujer,SIN riesgo en su embarazo se merezca ese final. Además de la evidencia, sería bueno preguntar a las afectadas. Un beso

    Laia Casadevall · febrero 18, 2020 a las 11:00 pm

    Así es, un abrazo ❤️

      Pili · junio 29, 2020 a las 6:05 am

      Això de la inducció massiva ja s’està donant. A la maternitat una llevadora m’ha comentat que no havia tingut cap cas que arribés a la setmana42 en els 2 anys que hi portava treballant. Jo també, des de la setmana 39/ 40 estan pressionant per induir el part. Tu decideixes, però és veritat que et posen por al cos, amb angoixa et fan passar les últimes setmanes d’ embaràs, que si la placenta està vella que si es morirà el nen. Tinc antecedents familiars, mare tieta gernanes…i totes han donat a llum a partir de la setmana42 fills sans

Eric · febrero 19, 2020 a las 10:05 am

Buen post aunque si nos ponemos a cuestionar o replantear la «medicalización» primero habría que hacer autocrítica y pedagogía en la enorme cantidad de mujeres que vienen a consulta pidiendo una cesárea o una inducción por cansancio, agobio, miedo al parto y un largo etcétera (por la cara básicamente) y que no consiguen o no quieren entender que eso hay que reservarlo para cuando hay algún problema que compense los potenciales riesgos.
Una colega le dijo una frase que resume perfectamente el proceso idealizado del embarazo y el parto, «una cosa es el parto/embarazo que quieres tener, otra el que puedes tener y otra el que vas a acabar teniendo» ahí se resume el «choque» el concepto idealizado y naive de la maternidad frente a los posibles riesgos y complicaciones del embarazo y el parto.
Por último me gustaría que se elimine la idea, por desgracia muy extendida, de que el personal médico está para joderle el parto, cosificar, controlar el cuerpo de la mujer y una larga retahíla de burradas que se tienen que leer en ciertos foros. Nadie va a hacer daño ni a intervenir por la cara.

    Laia Casadevall · febrero 19, 2020 a las 10:17 am

    Ante este tipo de mujeres que piden medicalización innecesaria, para esto estamos los profesionales, para informar según evidencia científica y a partir de allí que cada mujer decida informadamente lo que mejor le conviene. El problema es que la información no llega, y debería ser una asignatura pendiente desde primaria (centros de salud y preparación al parto). Por otro lado, no creo que nadie piense que los profesionales quieran hacer daño expresamente. Muchas veces estos daños o experiencias traumáticas o la violencia obstétrica es ejercida básicamente por falta de actualización profesional o prácticas arraigadas obsoletas que están normalizadas. Por este motivo es tan importante seguir en constante actualización profesional siempre y actualizar algunos protocolos que a día de hoy están obsoletos. Un saludo!

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