Ser matrona

Ser matrona es vocacional, pasional. Una profesión que va más allá del acompañamiento profesional, que requiere una dedicación, compromiso y entrega absoluta hacia las mujeres. Implica el deber y la responsabilidad de mantenernos informadas y actualizadas para poder acompañar des de la evidencia científica, la objetividad y el respeto.

Pero ser matrona no solamente implica la atención a las mujeres en su vida sexual y reproductiva. Implica informar, responsabilizar, empoderar y luchar por sus derechos. La autonomía de las mujeres va de la mano de la autonomía que tienen las matronas. Cuando las matronas asumimos nuestro rol autónomo, las mujeres son a la vez más libres en su maternidad. Los países donde disponen de más matronas y su rol está más consolidado es donde las mujeres tienen más autonomía, poder de decisión y opciones, y esto repercute en mayor satisfacción para las usuarias.

Ser matrona requiere amar y acompañar la vida…pero también la muerte desde el respeto máximo. Vivimos el privilegio de acompañar familias en uno de los momentos más importantes de sus vidas. Que las familias nos cedan este acompañamiento y confíen en nosotras es un honor.

Ser matrona también es sacrificado e implica desgaste, pero para mí no hay profesión en este mundo comparable. No hay mejor regalo que tocar la vida de tan cerca, con tus manos día a día. Ser matrona me mueve desde lo más profundo de mi ser, no hay profesión que pudiera hacerme más libre. Soy matrona y lucho cada día para que nuestra profesión obtenga el reconocimiento que merece, el sistema abandone el paternalismo hacia nosotras y las mujeres podamos ser más libres en nuestras maternidades.

Fotografía de Raquel Banchio

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