El inicio de la maternidad

No es fácil.

Madres exhaustas, partos medicalizados, traumáticos, programados, hormonas sintéticas, separaciones de madres bebé, escasa ayuda real en el inicio de la lactancia…

Las inseguridades, los comentarios externos, los mensajes contradictorios, la falta de apoyo se juntan a las dificultades físicas y la sensibilidad emocional extrema.

Parece ser que la naturaleza se ha vuelto contra ti. Quieres hacerlo bien pero algo está fallando. Y no eres tu.

Vivimos en una sociedad donde prima lo fácil y rápido. Donde se premia el final pero no el camino. Una sociedad que ha perdido la esencia del hacer y estar. Y precisamente maternar requiere de todo lo anterior.

Implica parar el tiempo y los relojes para volcarse en ti y tu bebé y vuestras necesidades. El inicio precisa amor, paciencia, confiaza y apoyo.

Requiere desconectar del mundo exterior lleno de prisas y carreras. Requiere adentrarse en lo más profundo de nuestro ser, y a veces da miedo.

Pero cuando lo conseguimos, cuándo conectamos con la esencia de nuestro yo más primal e instintivo es cuándo empezamos a conectar también con nuestra cría y sus necesidades.

Nos volvemos lobas protectoras y salvajes, capaces de todo.
A veces esto dará miedo, a nosotras, a los demás.

Volver a conectar es lo que necesitamos, y buscar que nos acompañe sólo quien así lo entienda y apoye.

No hay fórmulas mágicas. Sabrás que lo estás haciendo bien si lo que haces es desde el corazón, la información y la conciencia absoluta. Confía.

Kayla Gonzales/Austin Birth Photo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *