¿Puedo rechazar una prueba?

Para empezar debe quedarnos claro que ni una sola prueba durante el embarazo es obligatoria.

El sistema ofrece unas pruebas de forma rutinaria a todas las mujeres, pero a partir de aquí cada mujer debe elegir si quiere o no aceptarlas.

Para aceptar cualquier prueba, la mujer debe haber sido previamente informada sobre:

  • Los beneficios de dicha prueba
  • Los riesgos que puede tener
  • Las alternativas disponibles
  • Que supone no hacer nada

Solamente la mujer podrá tomar una decisión verdaderamente informada si el profesional de referencia le ha explicado de forma veraz, objetiva y científica cada uno de los apartados mencionados anteriormente.

Y es que no existe libertad de elección sin haber sido informado. Porqué la falta de información se traduce en falta de opciones y por tanto de libertad.

Quiero destacar el puedo de la pregunta inicial. Cuando una mujer se pregunta si puede o no hacer algo sobre su propio cuerpo, tenemos un problema.

Pensar por un solo momento que el embarazo nos puede arrebatar nuestro derecho de autonomía muestra una vez más que el patriarcado ha ganado. Preguntar si puedes o no hacer algo es pedir permiso, y no es aceptable pedir permiso sobre algo que incumbe tu propio cuerpo.

Aceptar de forma coaccionada o por miedo no es elegir y quién pagará las consecuencias de aceptar una decisión que no quería en el fondo de su ser seras solamente tu.

El lenguaje que utilizamos es muy poderoso. Empezar por cuidar nuestras palabras y eliminar otras puede ser el primer paso de cambio y revolución. No es que puedas o no, es que tu eliges, y es tu derecho. No es que debas pedir permiso o no, el permiso solamente lo puedes dar tu.

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